La crianza del caracol (helicicultura) y la extracción de su secreción son procesos que realizamos con los mayores estándares de calidad y cuidado al animal, en nuestra granja ubicada en Tlaxcala.

Los caracoles nacen, crecen y viven en invernaderos donde controlamos la humedad y la temperatura idóneas para ellos. Asimismo, se alimentan con diversas plantas que favorecen su buena alimentación, complementadas con algunas hortalizas que sembramos especialmente para ellos. Cuando los caracoles llegan a la edad adulta, se colectan y permanecen en ayuno hasta desintoxicarse, tiempo durante el cual atraviesan procesos de lavado para eliminar la tierra y otras sustancias adheridas a la concha. Posteriormente se someten a estímulos mecánicos para extraer la secreción que arrojan en defensa de su cuerpo. Este cuidadoso proceso permite obtener un fluido puro, libre de contaminantes y biológicamente activo, así como preservar la vida del animal. Después de haberles extraído la baba, los caracoles regresan a sus jardines y varios meses después se puede realizar otra extracción. Un caracol vive aproximadamente dos años, durante este tiempo nos puede ofrecer cinco o seis veces su secreción.