Las capas de la piel

La piel está formada por tres capas: epidermis, dermis y tejido subcutáneo, y éstas a su vez se dividen en subcapas, cada una bien diferenciada y con sus propias funciones.

La que ves y tocas: la epidermis

La epidermis, la capa que vemos y tocamos, nos protege de toxinas, bacterias y pérdida de líquidos. Mide un milímetro, y en los párpados sólo medio milímetro, sin embargo tiene alrededor de 60 capas de células llamadas queratinocitos (producen queratina que también forma la base de las uñas y el pelo). Una sola hilera de queratinocitos, la más profunda, pegada a la dermis, está dividiéndose continuamente para formar nuevas células. Éstas migran a la superficie madurando y experimentando una serie de cambios para transformarse en queratina (fibras de proteína) y lípidos epidérmicos (grasas). Así, la última capa de la epidermis, el estrato córneo, se compone de 20 filas de células sin núcleo, muertas y aplanadas, acomodadas en forma de tejas y fuertemente unidas. La capa más superficial está descamándose continuamente, no es de extrañar entonces que el 80 por ciento del polvo en casa provenga de la piel; 600 partículas por hora, alrededor de ¾ de kilogramo de piel al año por persona. Quieres saber mas…

Estructura, soporte y nutrición: la dermis

La dermis es la capa media de la piel, gruesa, elástica, pero firme. Esta capa contiene los medios de nutrición, comunicación y control de la temperatura de la piel. La dermis está compuesta de fibras de colágeno y elastina, vasos sanguíneos, nervios, vasos linfáticos, folículos pilosos y glándulas sebáceas. La dermis protege al cuerpo con su almohadillado, su capacidad para nutrir y eliminar los desechos, así como con su capacidad sudoral. Los principales componentes estructurales de la dermis son el colágeno y la elastina, tejidos conectivos que confieren fuerza y flexibilidad y son los componentes vitales de la piel sana, de aspecto juvenil. Quieres saber mas…

Aislante y reserva de energía: la hipodermis

El tejido graso subcutáneo o hipodermis es la capa más profunda de la piel, está compuesto de tejido conectivo, vasos sanguíneos y células grasas. Esta capa une a la piel con las estructuras internas, aísla al cuerpo del frío y guarda energía en forma de grasa.